Si queremos elaborar nuestros propios cosméticos caseros o averiguar las propiedades de los que compramos ya hechos, es imprescindible conocer qué son los tensioactivos, también conocidos como tensoactivos o surfactantes, y cómo se usan en cosmética.

Básicamente los tensioactivos limpian, hacen espuma y evitan que el producto se estropee porque son emulsionantes, haciendo que se mezclen de forma estable sustancias que normalmente se repelen (como puede ser el agua y los aceites).

El término surfactante es un anglicismo, tomado de la palabra surfactant, que a su vez es un término que proviene de “Surface active agent” (agente activo de superficie), el término castellano es tensioactivo o tensoactivo. Ambos términos se refieren a la cualidad de estas sustancias de modificar la tensión superficial de las sustancias a las que son añadidos.

La tensión superficial es la fuerza de cohesión que surge en la superficie de un líquido, generando una especie de membrana elástica que dificulta la entrada al mismo. Por este fenómeno, algunos insectos tienen la posibilidad de posarse sobre el agua sin hundirse y también es el que hace que se formen las gotas de rocío. Los tensioactivos reducen esta fuerza de cohesión.

Gotas de rocío

Gotas de rocío

Siguiendo con el ejemplo del agua y el aceite, las moléculas de un tensioactivo tienen una parte que atrae el agua y repele la grasa (cabeza polar) y otra parte que atrae la grasa y repele el agua (cuerpo apolar). También vale con disintos tipos de moléculas para otras sustancias que se repelan.

Tensioactivo

Tensioactivo

Micela

Micela

De esta forma, si añadimos al agua una sustancia tensioactiva se orientará de tal manera que la parte que se lleva bien con el agua se quedará hacia afuera, y la que la repele se colocará hacia adentro, formando lo que se conoce como micelas, que son importantísimas en cosmética.

Por este modo de colocarse, los tensioactivos tienen las siguientes utilidades:

Para mojar: si queremos ayudar a que el agua u otra sustancia polar se extienda sobre otro material (es decir, que lo moje) le añadimos tensioactivos para reducir su tensión superficial y por tanto evitar que  se quede formando gotitas.

Para limpiar: si tenemos una grasa por ejemplo, sobre la piel, sólo con agua no podremos limpiarla, ya que la repele. Si frotamos puede volver a adherirse en otra zona de la piel. Lo que hacemos es añadir un tensioactivo que rodeará la grasa atrapándola dentro de las micelas, aislándola del medio exterior de modo que no se vuelva a adherir. Funciona igual para la ropa sucia, lavavajillas…

Tensioactivo atrapando grasa

Tensioactivo atrapando grasa

Para estabilizar las mezclas: emulgentes y dispersantes. La mayoría de los cosméticos son emulsiones, es decir, mezcla de elementos grasos con elementos acuosos; y los tensioactivos permiten que ambas partes o fases permanezcan juntas estabilizando las emulsiones para que sus componentes no se separen.

Para hacer espuma. A los componentes que permiten que las burbujas que se producen en un líquido sean más duraderas o que fórmulas que de otra forma no tendrían espuma la tenga se les llama espumantes; y los tensioactivos o surfactantes están dentro de este grupo. Cuando una burbuja de aire entra dentro del líquido, los tensioactivos se colocan por dentro y por fuera, reforzando esa membrana y haciendo la burbuja más resistente.

Burbuja con tensioactivos

Burbuja con tensiactivos

En otro post hablaré sobre los tipos de tensiactivos, e iré añadiendo entradas sobre distintos ingredientes que tienen propiedades tensioactivas, tanto vegetales, para utilizarlos, como derivados del petróleo, para conocerlos y evitarlos en la medida de lo posible.