agua micelar casera

Hoy os traigo una receta de un agua micelar casera limpiadora y tonificante. Aunque la publicidad nos haya hecho creer que un agua micelar es algo muy sofisticado, se basa en un principio simple: mezclar una base acuosa (agua destilada o un hidrolato) con un tensiactivo, básicamente un jabón suave. El tensioactivo forma unas microgotitas al mezclarse con el agua llamadas micelas, que son las responsables de “capturar la suciedad”. Además, si en vez de agua utilizamos un agua floral (hidrolato), este agua micelar será un dos en uno: limpiadora y tónico facial.

Ingredientes

Los ingredientes que he utilizado son los siguientes (para 50 ml):

45 ml de agua de rosas (o cualquier otro hidrolato a vuestra a elección). Se puede sustituir por agua destilada o filtrada.

1 ml de glicerina vegetal (es un agente suavizante y espesante). La glicerina es opcional. Podemos poner hasta 2,5 ml.

1 ml de un tensioactivo suave.

Yo he utilizado Lauryl glucoside, que se vende en Aroma Zone con el nombre de “Tensioactif Base Consistance”. Se trata de un tensioactivo no iónico, muy suave con la piel y muy adecuado para pieles sensibles. Es el que compro porque mi peque sufre de dermatitis e intento siempre tener productos que sean poco irritantes. Además es biodegradable y no hace espuma. Que no haga espuma es importante si no queremos aclarar después de usar el gel limpiador.

También podemos usar Mousse de babassu (Babassuamidopropyl betaïne), que es un tensioactivo suave derivado del aceite de babassu. O bien jabón de castilla líquido o rallado (1-1’5 gr). Estos dos últimos si hacen un poco más de espuma, que se neutraliza un poco con la glicerina. Si usamos un jabón o un tensioactivo que haga más espuma, podemos hacer la receta sólo con agua, aclarar después de usar, y aplicar el hidrolato como tónico para terminar. Si lo hacemos con jabón rallado, primero hay que disolver en el agua de rosas el jabón.

8 gotas de aceite esencial de lavanda.

8 gotas de aceite esencial de árbol de te. Este aceite esencial es antiséptico (va muy bien para piel con tendencia a los granitos) y astringente, pero tiene un olor fuerte muy característico que puede o no gustar.

10 gotas de Cosgard (conservante) u otro a vuestra elección, mirar la dosificación en las instrucciones del fabricante en ese caso.

Preparación

Mezclaremos uno a uno todos los ingredientes, removiendo y no agitando, sobre todo después de añadir el tensioactivo, para evitar que haga espuma.

Es un tónico más lipiador: para usarlo, lo echaremos en un algodón y limpiamos la cara, dejamos secar, y después aplicamos la hidratante.

Si os deja la cara tirante podéis añadir un aceite vegetal (1 ml aproximadamente).

Y si no os gusta el acabado sin aclarar, podéis alclarar con agua templada, bajar la cantidad de tensioactivo o quitar la glicerina.

Por último, es muy importante que controléis el pH final para que esté entre 5 y 6 (5,5 es lo ideal) ya que algunos tensioactivos (como por ejemplo, el que yo he utilizado) pueden ser básicos (con un pH mayor que 7) y por tanto, potencialmente irritantes. Para bajar el pH podemos usar ácido láctico o ácido cítrico. Id añadiendo una gota cada vez, y midiendo el pH ya que no queremos pasarnos y acidificar demasiado el producto.

Yo llevo usando esta receta unos meses y estoy contenta con el resultado. Espero que os guste a vosotras también y si tenéis algo que añadir o mejorar, espero vuestros comentarios. ¡Un abrazo!