¡Por fín inauguramos la sección videotutoriales! En esta primera vídeo-receta he querido hacer para vosotros un paso a paso con la elaboración (superfácil) de una crema hidratante casera natural a base de aceite de oliva. Esta crema la podéis usar para hidratar el cuerpo, las manos o la cara (pero en este último supuesto, sólo si tenéis la piel muy seca).

He intentado grabar en primer plano cómo se va formando la emulsión, para que podáis apreciar las distintas fases. Después de ver muchos vídeos, y antes de empezar a elaborar mis propias cremas, siempre me quedaba la duda del momento en el que ya estaba lista la crema, cuál era la textura esperada, cuándo agregar el conservante y, en definitiva, no tenía del todo claro las fases de un proceso que parecía muy sencillo en los vídeos pero que me hacía plantearme cientos de cuestiones.

También he querido explicar el porqué de las cantidades utilizadas de cada ingrediente. En las recetas que tengo no siempre queda claro por qué se usan unas cantidades y no otras, y esto hace que sea complicado adaptar la receta a otros ingredientes. Así que, para conseguir una crema con aproximadamente esa consistencia, utilizaremos esas proporciones. Más adelante iremos adaptando las proporciones para hacer cremas más ligeras o más contundentes. Las proporciones de agua-aceite-emulsionante varían y, algunas veces, necesitaremos usar co-emulsionantes o ingredientes destinados a alterar la absorción o el tacto. Lo iremos viendo.

Los utensilios que hemos usado en esta receta son:

  • dos recipientes que podamos poner al baño maría.
  • un agitador.
  • una balanza de precisión.
  • tiras reactivas para medir el pH

Los ingredientes utilizados son:

  • aceite de oliva virgen extra – 13 gr (que representa aproximadamente el 30% del peso total)
  • agua destilada o filtrada – 32 gr (un 64% del peso total)
  • emulsionante: Olivem 1000 – 3 gr (el 6% restante)
  • conservante: Cosgard o Geogard – 10 gotas. Es recomendable pero no imprescindible, siempre que mantengáis la crema en la nevera.

Adicionalmente también necesitamos:

  • Ácido láctico o ácido cítrico: por si tuviéramos que bajar el pH. Dependerá de la acidez del aceite y de la alcalinidad del agua, pero con aceite virgen extra y agua destilada yo en particular no he tenido que corregir ninguna vez el pH de esta crema.
  • Aceite esencial de lavanda – 4 gotas. Es opcional.

Las cantidades en las recetas cosméticas se suelen dar en peso. En el caso de los líquidos lo que haremos es pesarlos igual que hacemos con el resto de ingredientes. Lo más “raro” que tiene la receta es el emulsionante y el conservante. Los podéis conseguir sin problema en tiendas de internet o puede que incluso en algún herbolario o tienda ecológica de vuestra localidad. El ácido láctico si compráis por internet, lo tendrán con seguridad en la misma tienda (vale cualquier aditivo natural que esté clasificado para bajar el pH), y si no, en la farmacia os lo pueden conseguir.

Para terminar, una precaución: si observáis cualquier cambio en el color, olor o consistencia de la crema, lo más adecuado es desecharla por seguridad. Además, siempre debéis probar la crema en una zona pequeña de la piel y esperar 24-48 horas antes de usarla para descartar posibles alergias.

Espero que este vídeo sirva para que muchos de vosotros os animéis a iniciaros en este apasionante mundo de la cosmética casera. Da muchas satisfacciones, veréis que es sencillo y además vuestra piel sólo estará en contacto con las mejores materias primas, sin tóxicos y por una fracción del precio que os costaría comprarlo ya preparado (y seguramente cargado de aditivos). Y si tenéis cualquier duda, podéis dejarla en los comentarios que yo estaré bien atenta. ¡Un abrazo y a hacer cremas! :)