limpieza facial

Con una correcta limpieza facial con una fórmula natural a base de plantas podrás eliminar el maquillaje, la acumulación de sebo y las impurezas de la piel. Aprovecha el poder de la botánica y así calmarás y nutrirás tu piel, dándole un aspecto saludable y una vitalidad que la hará brillar con luz propia.

Suciedad de la piel

La piel se ensucia porque una mezcla variada de partículas sólidas se van quedando adheridas en la capa grasa de sebo. Estos sólidos incluyen:

  1. Las escamas cutáneas que se van desprendiendo, pero que aún no se han caído.
  2. El polvo, constituido por pequeñas partículas de arcilla procedentes del aire o que se han levantado por roces cutáneos.
  3. Contaminación. Pequeñas partículas de carbón procedentes de la contaminación.
  4. Sal y urea que la evaporación del sudor ha dejado sobre la piel
  5. Bacterias, algunas de las cuales son ocupantes habituales de la piel. Otras proceden del medio ambiente.

Si se ha utilizado maquillaje, la piel también está cubierta por los pigmentos que han quedado adheridos por las grasas, ceras y aceites de la base del maquillaje.

En el proceso de eliminación de la suciedad sólida, es necesario utilizar un producto que contenga otra grasa con afinidad cutánea, y que sea capaz de contrarrestar la pérdida excesiva de lípidos que se puede producir cuando la suciedad se elimina totalmente.

Eliminación de la grasa de la piel

Para eliminar la grasa de la piel existen tres formas diferentes:

  1. Por emulsificacion de la misma: jabones, geles de ducha, baños de espuma, lociones limpiadoras y aguas micelares son, todos ellos, productos que eliminan la grasa por emulsificación.
  2. Por disolución de la suciedad con más aceite. Cremas limpiadoras, cold-creams y aceites corporales, eliminan la grasa por disolución de ésta en un aceite.
  3. Por absorción con un polvo absorbente. Una mascarilla facial limpiadora formulada sobre la base de polvos absorventes, como arcillas, que forman una pasta cuando se mezclan con el agua. Cuando se aplica el agua se evapora dejando los polvos en contacto íntimo con la piel, de modo que éstos abosorben la grasa por una acción de capilaridad. Esto quiere decir que la grasa, por tensión superficial, se mete por los estrechos espacios que quedan entre las partículas.

Cuando la mayor parte de la grasa ha sido eliminada, la suciedad desaparece, entonces es el momento de proceder al aclarado y a la limpieza total de la piel.

A veces puede ocurrir que algo de grasa esté profundamente acumulada, especialmente en los poros de los folículos y en las glándulas sudoríparas. Calentando la piel aumentará la secreción de las glándulas sudoríparas y sebáceas de modo que expulsarán la suciedad fuera del poro y, así, la piel ‘se limpiará en profundidad’. El calor necesario para que esto ocurra puede proceder del agua caliente, de una compresa facial caliente, de un baño de vapor o de una sauna. El calor ejerce un efecto vasodilatardor – los poros están abiertos, dilatados – por lo que se recomienda, a continuación, el empleo de un astringente o tónico facial que cierre estos poros que estaban abiertos, lo que proporciona un maravillosa y refrescante sensación de limpieza.

Limpiarse la cara dos veces al día es lo adecuado. Más de dos veces no es recomendable. Si tienes la piel seca, se reseca aún más con los productos limpiadores, y si tienes la piel grasa las glándulas se estimulan y actúan segregando más aceite, o sea la piel se vuelve más grasienta.

La limpieza nocturna es muy importante, pues durante la noche la piel se relaja de las tensiones gesticulares y es el momento idóneo para favorecer los efectos de cremas nutritivas, regeneradoras y antiarrugas que se apliquen, que sin una piel limpia obstaculizan la penetración de los productos nocturnos.

Después de un descanso de una noche la piel segrega aceites naturales y residuos por transpiración que son deseables eliminar. Una limpieza matutina es necesaria para retirar estos aceites y residuos, y prepara el cutis para aplicar una hidratante de día con protector solar o maquillaje, que no debe ser oclusivo.

En el próximo post hablaré de los distintos tipos de limpiadores faciales y como elegir el limpiador adecuado. Además estoy recopilando un montón de recetas para limpiar y desmaquillar nuestra piel de la manera más natural.

¡Os espero!