aguas florales

Las aguas florales o hidrolatos son las aguas aromáticas que se producen al destilar por vapor diversas plantas y flores. En este proceso obtenemos, por un lado, el aceite esencial y por otro el agua floral.

El término “hidrolato” proviene del latín y significa “solución de agua”. Estas aguas florales contienen toda la esencia de la planta, pero son mucho más suaves que el aceite esencial del que incluyen menos de un 1%.

Los hidrolatos contienen un PH muy semejante al de nuestra piel, por eso son ideales para las pieles sensibles, infantiles, delicadas, con tendencia al desequilibrio y la irritación.

Debemos tener cuidado, porque muchas de las aguas florales que encontramos en establecimientos convencionales, no son verdaderos hidrolatos sino simplemente agua a la que se han añadido fragancias sintéticas. Por eso es muy importante leer la etiqueta.

Por ejemplo, la composición de un hidrolato o agua de rosas, será Rosa Damascena flower water; del hidrolato de hammamélis: Hammamelis virginiana water. En general, el nombre de la planta destilada seguido de water, aqua o agua.

11 Maneras de usar las aguas florales

#1 – Como tonificador facial y corporal, ya sea solas o combinadas con otros ingredientes.

#2 – Como base de lociones y cremas que contengan agua para proporcionar un beneficio extra o para añadir un toque aromático a nuestras recetas.

#3 – Impregna una compresa para calmar los ojos cansados o hinchados.

#4 – Como base cuando preparemos mascarillas faciales.

#5 – Como ingrediente adicional en lociones capilares o champús.

#6 – Como base para perfumes corporales.

#7 – Como desodorante natural.

#8 – Para mejorar los estados emocionales o el imsonnio.

#9 – Para preparar bombas y espumas de baño.

#10 – Impregnadas en gasitas o discos de algodón para eliminar el maquillaje.

#11 – Si ponemos una pequeña cantidad de agua floral en el agua de la plancha, la ropa cogerá un suave aroma a flores.

Precauciones de conservación

Las aguas florales son muy delicadas por su importante contenido en agua y la ausencia de conservantes. Duran menos que los aceites esenciales, pero si las almacenamos correctamente permanecerán en perfecto estado hasta un año.

  • Guárdalas en frascos de cristal ambar bien cerrados para protegerlas de los rayos UVA y UVB. También puedes cerrar el frasco con un atomizador para evitar exponerlas al oxígeno y los gérmenes.
  • Deben estar en un lugar fresco y oscuro.
  • Si observas algún cambio (enturbiamiento, moho, partículas flotantes, o un cambio en su aroma) deséchalas porque pueden estar contaminadas.