champú de huevo

En entradas anteriores hemos hablado sobre el cuidado de la piel así que hoy quiero dedicar este post al cuidado del cabello. Os traigo una receta de champú con huevo para nutrir y reparar, que siempre viene bien en esta época, para “arreglar” los estragos que pueden haber causado el agua y el sol del verano.

¿Realmente lava?

No se trata de un champú mezclado con huevo, es el huevo por sí mismo el que lava el cabello, como lo haría cualquier otro champú. De hecho, el huevo es un excelente agente limpiador natural. Su poder de lavado es debido a que contiene moléculas de origen natural que tienen afinidad tanto por el aceite como por el agua: estas moléculas se denominan agentes tensioactivos.

Sus virtudes

Este es un champú muy delicado con el pelo que limpia, fortalece, da volumen y suaviza. Además, facilita el desenredado y mejora la definición de rizos y ondas. No genera ningún problema de alergias o intolerancias y sus ingredientes son muy fáciles de encontrar. Y por último, aunque no menoes importante, no contamina y es completamente biodegradable.

Receta

Para el cabello seco: utiliza sólo la yema del huevo.
Para el cabello graso: la yema y la clara.

  1. Comenzamos batiendo una o dos yemas de huevo.
  2. Agregamos una cucharada de vinagre.
  3. Si queremos enmascarar el olor del huevo y el vinagre, añadiremos unas gotas (dos o tres) de aceite esencial de nuestra elección (a mi me encanta el de lavanda) o una pizca de canela en polvo (no poner demasiado porque puede ser irritante).
  4. Diluir todo en agua tibia y agitar bien hasta que la mezcla quede homogénea.

Modo de aplicación: distribuiremos sobre el cabello húmedo, amasar y masajear, dejar reposar 2-3 minutos y enjuagar.

Advertencia: este champú no se puede guardar porque se estropearía. Debemos preparar la dosis justa para cada aplicación y tirar lo que sobre.

¡Importante! Durante el lavado, usar agua fría o, en caso contrario, literalmente, cocinaremos el huevo en nuestra cabeza y el pelo terminará cubierto por un residuo blanco. Si sucede, una vez que el pelo esté seco, se puede quitar fácilmente con un cepillado o con la mano, pero no es agradable.

Resultado

La sensación durante el lavado es diferente a la de un champú tradicional.

En primer lugar, no hace espuma: la espuma no tiene nada que ver con el poder de limpieza de un champú, sólo se añade para proporcionar una sensación más agradable. Es por esto que puedes preguntarte si el pelo quedó realmente limpio, pero no te preocupes, es tan efectivo como un producto químico o un champú orgánico.

Una vez que el cabello se ha secado notaremos nuestro pelo muy limpio, suave y ligero, además de luminoso y bien hidratado.

Podemos usar este champú regularmente en vez de nuestro champú habitual.

Consejos prácticos

  • Podemos enriquecer este champú agregando varios ingredientes:
    • como el ron o 1/2 vaso de cerveza para fortificar,
    • jugo de limón para el brillo
    • o una cucharadita de café de miel para una mayor hidratación.
  • Si utilizamos sólo la yema, podemos usar la clara como una mascarilla para la cara, que limpia y cierra los poros.
  • En función de la cantidad de agua que utilicemos la mezcla quedará más líquida o viscosa. Si es demasiado viscoso será más difícil de aplicar.
  • El vinagre es opcional porque a pesar de que aporta suavidad y brillo, puede resecar las puntas si ya están dañadas. Y si no hemos añadido aceite esencial para dar aroma, yo lo omitiría porque, si no enjuagamos muy muy bien, deja cierto olor a vinagre que a mi personalmente no me resulta agradable.