recetas caseras y naturales con arcilla

Las arcillas son excelentes agentes limpiadores. Cuando la arcilla está seca, proporciona un polvo mineral que tiene la capacidad de absorber las impurezas y el exceso de grasa, al mismo tiempo que proporciona minerales valiosos para la piel. A esto se le llama la facultad de abosorción. La arcilla verde es la más detergente, la blanca es neutra y la rosa y la amarilla son las más suaves. De paso, ten en cuenta también que la arcilla amarilla es ideal para las pieles mixtas y que la arcilla roja o rosa es ideal para las pieles sensibles, pero tened cuidado con estas últimas porque pueden manchar la ropa.

En mi caso, mi piel es mixta y en vez de jabón, que es más agresivo y altera el pH, utilizo la arcilla siempre que puedo para limpiarme la cara. Después me doy un masaje con un aceite ligero, de albaricoque o jojoba, y el resultado es una piel limpia, hidratada y una sensación muy confortable. En vuestro caso, deberéis experimentar la frecuencia y el tipo de arcilla en función de vuestro tipo de piel.

Nota importante: una vez que echamos agua a la arcilla, no uséis recipientes o utensilios de metal. Utilizad un cuenco de cerámica o vidrio y para remover un palito o cuchara de madera.

Para la limpieza del cuerpo, de la cara y del cabello, la arcilla es un ingrediente que podemos utilizar de diferentes maneras. Os dejo dos recetas caseras y naturales con arcilla que a mi me funcionan muy bien:

Mascarilla limpiadora de arcilla para la cara

Para todo tipo de piel.

  1. En un recipiente de cerámica, mezcla con una espátula o cuchara de madera:
    • 1 cuchara sopera de arcilla verde, blanca o amarilla.
    • 1 cucharadita de café de aceite vegetal a elegir.
    • 3 cucharaditas de café de agua tibia o de hidrolato de lavanda.
  2. Debes obtener una pasta untuosa. Si la pasta no es demasiado homogénea, añade una o dos cucharaditas más de agua tibia y sigue mezclando.
  3. Aplica una capa gruesa en la cara y el cuello y masajea bien. Cuando tengo tiempo también la extiendo por el escote y los hombros.
  4. Deja reposar unos minutos hasta que se seque (si tienes tiempo).
  5. Enjuaga bien y seca frotando suavemente con una toalla limpia.

También puedes usar esta mascarilla sin aceite vegetal para una limpieza más intensa.

Mascarilla limpiadora de arcilla para el cuerpo

Para todo tipo de piel

  1. En un recipiente grande de cerámica, mezcla con una espátula o cuchara de madera:
    • 4 cucharadas soperas de arcilla verde, blanca o amarilla
    • 5 gotas de aceite esencial de lavanda, de árbol de té, de geranio o de cítricos.
    • un poquito de agua tibia para hacer una pasta que se pueda mezclar con las manos
  2. Humedece la piel con agua caliente o templada, y frota con la pasta por todo el cuerpo.
  3. Enjuaga abundantemente con agua tibia y sécate como de costumbre.

Si la mezcla te resulta muy áspera, agrega 1 cucharadita de café de aceite de oliva, de almendras dulces o de argán antes de la fricción.

Champú de arcilla

Todo tipo de cabello, pero especialmente cabello graso.

Diluye gradualmente en un vaso (unos 25 cl) de agua caliente:

  • Dos cucharadas soperas de arcilla verde o blanca (si tu cabello es graso, mejor utiliza arcilla verde)
  • 5 gotas de aceite esencial de lavanda real, ylang-ylang o palo de rosa.

Remueve lentamente hasta conseguir un líquido opaco. En la ducha, aplica gradualmente sobre el cabello húmedo y masajea durante un rato. Deja reposar 2 minutos y luego enjuaga abundantemente. Este “champú” limpia perfectamente, pero no deja el cabello suave como los champús habituales que suelen contener siliconas y antiestáticos.

Para suavizar este champú, puedes agregar a la preparación una cucharadita de café de aceite vegetal de argán o de jojoba.