Soy una mamá, ingeniera en informática y preocupada por la salud de mi familia y de mi entorno. Siempre me ha gustado la naturaleza y muy pronto comprendí que para poder disfrutarla hay que cuidarla.

Luego nació el peque y vino la dermatitis atópica y la sensación de que cuantos más cosméticos probábamos, peor era el resultado. Empecé a preocuparme de las etiquetas, no sólo de los cosméticos, también de los alimentos, y descubrí que estamos constantemente rodeados de tóxicos. Que los echamos en nuestra piel, que los bebemos y comemos, los tenemos en casa y en nuestro entorno.

Por suerte en la Unión Europea hay regulaciones que establecen cantidades máximas recomendadas en cada producto. Aún así creo que la suma de todos estos aditivos, muchos potencialmente tóxicos, usados cada día a lo largo de toda nuestra vida, nos hacen enfermar. Los factores genéticos son importantes en el desarrollo de la enfermedad, pero creo que el estilo de vida y los factores ambientales son determinantes.

Muchos dicen que no hay evidencias, que son sustancias permitidas y que no está demostrado el beneficio de los alimentos ecológicos o los productos naturales, sobre los que contienen sustancias potencialmente tóxicas aunque permitidas, en muchos casos procedentes del petróleo.

Huyo de cualquier fanatismo y respeto la libertad individual, pero entiendo que no hago daño a nadie eliminando de mi hogar los tóxicos, de mi dieta el azúcar refinada, no tomando colorantes ni conservantes sintéticos, no poniendo sobre mi piel petrolatos o siliconas, y tratando de alimentarme sólo de alimentos que son producidos de forma ecológica respetando el medio ambiente, preservándolo y creo que, aún sin evidencia científica, preservando también la salud de los que escogemos esta opción.

Este blog pretende ser un relato de todo lo que voy aprendiendo, sobre todo sobre cosmética natural. Es necesario un cambio de hábitos, y la fuerza de la costumbre es poderosa. También requiere de un desaprendizaje y nuevo aprendizaje de actos muy cotidianos. Y en el camino se besan muchos sapos: recetas y productos disfrazados de naturales y que no por repetidas hasta la saciedad en miles de páginas de internet tienen los efectos deseados ni contienen en realidad ingredientes de origen natural.

Así que nos vamos viendo por aquí, agradeceré vuestros comentarios y vuestra ayuda, y entre todos seguro que podremos alejar los tóxicos de nuestras vidas, para estar más sanos, bellos y felices. Por dentro y por fuera.